Mundis
Aprendí un idioma para el que no hay manual. Se celebran avances que nadie más ve, y se atraviesan días en que el mundo entero parece demasiado — demasiado ruidoso, demasiado rápido, demasiado brillante. Mundis nació de ahí: de la vida junto a mi hijo, no de una reunión de producto.
No es un mundo roto que haya que reparar. Es otro mundo, con su propia lógica. Mundis no pretende corregir esa mirada — pretende construir un lugar donde quepa, que se adapte al niño en vez de exigirle que se adapte a un entorno que no lo tuvo en cuenta al diseñarse.
A quién quiero que ayude esto
A niños con autismo, en primer lugar y sin ambigüedad — es una decisión deliberada, no un descuido hacia otras condiciones. El autismo no describe un perfil único: hay niños no verbales con altas necesidades de apoyo y niños que ya conversan con apoyos puntuales. Un mismo diseño no puede tratarlos como si fueran iguales. Las herramientas que ya existen suelen ser piezas sueltas — una para comunicar, otra para calmar, otra para jugar — casi ninguna conecta al niño con su familia y su terapeuta en el mismo sitio, y muchas heredan sin cuestionarlo las mecánicas de enganche de la industria del entretenimiento. Eso es exactamente lo que no quiero construir.
La ● OMS estima que 1 de cada 100 niños tiene autismo (2023, con variación regional) — hablamos de millones de familias, muchas sin acceso a terapia especializada.
Por qué está diseñado así
- El mundo nunca castiga. Si pasa tiempo sin interacción, simplemente reposa — no penaliza el abandono como las mascotas virtuales clásicas. ● evidencia establecida sobre refuerzo positivo; la forma concreta del reposo es ● hipótesis a validar.
- No usa reconocimiento facial de emociones. No es solo una limitación técnica de esta fase: la investigación cuestiona que las emociones se puedan leer con fiabilidad desde el rostro, y es especialmente poco fiable en personas autistas, que a menudo expresan el afecto de forma distinta a la típica. Añadir eso implicaría biometría sobre menores con una condición médica.
- El color es confort, no terapia. Mundis no afirma que el color regule el sistema nervioso — esa idea (cromoterapia) carece de respaldo. Lo que sí sostiene, con base en diseño sensorial, es que los entornos muy saturados pueden desbordar a niños con sensibilidades sensoriales ● evidencia establecida, y que las preferencias son individuales.
- El tiempo es un valor de diseño, no una métrica que maximizar. Las sesiones son breves (3 a 8 minutos), terminan bien, y nunca sugieren continuar. Existe un debate científico real sobre pantallas y atención en la infancia — no lo escondo, lo convierto en principio: si Mundis usa pantalla, tiene que hacerlo de una forma radicalmente distinta a la que preocupa a los investigadores.
- Cada decisión lleva su nivel de evidencia, sin excepción. Establecida, emergente o hipótesis a validar — y donde no hay evidencia, lo digo. Es la misma disciplina que describo en /metodo para el resto de proyectos, aplicada aquí con más exigencia porque quien la necesita es un niño, no un cliente.
| Nivel | Qué significa |
|---|---|
| ● Establecida | Apoyos visuales, predictibilidad, sensibilidades sensoriales, vocabulario nuclear en CAA, estrés del cuidador — respaldo con consenso en investigación revisada por pares |
| ● Emergente | Ritmos binaurales, estimulación de 40 Hz, ruido de fondo — resultados preliminares o mixtos, no concluyentes |
| ● Hipótesis a validar | Que el "mundo que reposa" favorezca la regulación; que el sistema de recompensas reduzca la dependencia de pantalla — decisiones razonables, no demostradas, que Mundis se compromete a evaluar |
Lo que existe hoy, sin adornarlo
Una tesis de producto completa y un marco ético cerrado. Ningún prototipo, ningún wireframe, ninguna línea de código. La decisión pendiente es simple de nombrar y difícil de tomar: si y cuándo esto pasa de documento a desarrollo.
Lo que haría falta para que exista de verdad
No lo que haría falta para venderlo — lo que haría falta para que fuera responsable construirlo. La Biblia ya lo nombra: un responsable clínico con nombre propio, no una validación difusa; un comité ético con profesionales, familias y personas autistas adultas, no un comité asesor decorativo; validación con familias reales antes de escalar nada; y un compromiso de medir con instrumentos reconocidos si Mundis realmente ayuda, en vez de afirmarlo sin más. La vía de arranque sería la de bienestar y apoyo — sin afirmaciones de tratamiento médico, que exigirían marcado CE como producto sanitario bajo el reglamento europeo correspondiente — dejando la vía clínica como una evolución posible, no como punto de partida.
Qué busco
No busco financiación. Busco una entidad con experiencia real en autismo — una asociación, un centro especializado, un grupo de investigación — dispuesta a desarrollar esto conmigo, no a evaluarlo desde fuera.
Sigue sin haber código, y no lo habrá hasta que esa entidad exista. Lo único que hay hoy es la Biblia, y es precisamente eso lo que pongo sobre la mesa: que alguien que conoce el terreno mejor que yo le diga qué le sobra, qué le falta, y si merece la pena construirla de verdad.
De las cuatro páginas de este sitio, esta es la única donde busco activamente con quién hablar. Si eres esa entidad, o conoces a quien podría serlo, escríbeme — sin prisa por tu parte, pero con ganas de verdad por la mía.
Y una cosa por delante, para que no haya malentendidos más adelante: lo que me importa es que esto exista y llegue a usarse. Mi papel en ello es negociable — si el proyecto avanza mejor sin mí, que avance sin mí. Lo que no es negociable son los principios escritos en la Biblia. No están ahí como preferencia estética: son la razón por la que la herramienta tiene sentido. Si se quedan por el camino, lo que quede ya no es esto.
Gracias por leer hasta aquí. Mi correo, por si es tu turno de escribir: mlandeira72@yahoo.com.